Índice
- Kendo: ¿deporte o camino?
- Diferencia entre deporte y budō en el kendo
- Shiai, kata y espíritu en el kendo
- Ventajas del kendo
- ¿Cuándo practicar kendo?
- ¿Cuándo practicar iaidō?
- ¿Cuándo practicar kenjutsu?
- Kendo y toma de decisiones
- Miyamoto Musashi y el espíritu del kendo
- Kendo hoy: jóvenes deportistas y adultos conscientes
- Entonces…
Cuando empecé en mi camino de artes marciales, leía en libros y revistas sobre combates donde siempre aparecían armas como cuchillos, machetes, tonfas y tanto, tanto modernas como tradicionales del kungfu y de las artes marciales japonesas.
Fue el machete de kungfu (DAO) y el bastón (GUN) lo que primero me atrapó. A través de revistas, videos en formato VCD y viejas cintas VHS aprendí lo básico, de manera muy burda. No fue sino hasta que empecé a buscar maestros de verdad que me encontré con una respuesta recurrente: no enseñamos armas o las armas vienen después de muchos años.
Esto se debía a que, tradicionalmente, primero debías aprender el arte marcial base, desarrollar condición, fuerza, disciplina y, en muchos casos, pasar por torneos. Después de estudiar budō, de aprender más de quince armas diferentes, decidí “casarme” con una sola: la espada japonesa. Y aun así, dentro de esa categoría descubrí escuelas (ryū), tipos de espada —cortas y largas— y disciplinas como iaidō, kenjutsu y aplicaciones como tachidori o motodori.
Es entonces cuando el estudio deja de ser selectivo y se vuelve investigación, práctica continua y conocimiento profundo del cuerpo y del movimiento. Cada vez que entreno no puedo evitar relacionar ese flujo con el kungfu Shaolin. Y después de cada sesión me hago la misma pregunta: ¿hay diferencias reales entre el kendo y el kenjutsu?, ¿entre lo deportivo, lo competitivo y lo tradicional?
Kendo: ¿deporte o camino?
Hablar de kendo es hablar de una disciplina viva. Para muchos, el kendo es un deporte moderno; para otros, el kendo es un camino de formación personal. Técnicamente, el kendo se practica con shinai y bōgu, con reglas claras, puntuación definida y competencias formales llamadas shiai. Sin embargo, reducir el kendo solo a competencia sería ignorar su raíz como budō.
En el kendo, el combate no es violencia, es diálogo. Cada ataque exige intención correcta, postura, distancia y espíritu. El kendo no premia el golpe apresurado, sino el golpe con ki-ken-tai-ichi, la unión de mente, espada y cuerpo. Por eso el kendo no es solo un deporte: es un sistema educativo.
Cuando alguien pregunta si el kendo es competencia, la respuesta es sí… pero no solo eso. El kendo utiliza la competencia como medio, no como fin. El shiai es una herramienta para pulir carácter, autocontrol y respeto.
Diferencia entre deporte y budō en el kendo
El kendo se mueve entre dos mundos. Como deporte, el kendo tiene federaciones, reglamentos, árbitros y torneos. Como budō, el kendo tiene ética, ritual, etiqueta y formación del carácter.
En el enfoque deportivo, el kendo ayuda especialmente a jóvenes deportistas: desarrolla reflejos, resistencia, coordinación, enfoque mental y trabajo bajo presión. En el enfoque de budō, el kendo enseña paciencia, humildad y control emocional.
Aquí está la clave: el kendo no se contradice; se complementa. Un practicante que solo ve el kendo como deporte pierde profundidad. Uno que solo lo ve como tradición puede perder dinamismo. El equilibrio define al verdadero kendoka.
Shiai, kata y espíritu en el kendo
El kendo se sostiene sobre tres pilares: shiai, kata y espíritu.
El shiai en kendo enseña a tomar decisiones en fracciones de segundo. Cada combate de kendo es un ejercicio de estrategia y lectura del oponente.
Las kata de kendo preservan la esencia del sable japonés. En ellas, el kendo se conecta directamente con el kenjutsu clásico.
El espíritu en kendo es lo que evita que la práctica se vuelva mecánica. Sin espíritu, el kendo es solo movimiento vacío.
Por eso el kendo no forma solo competidores, forma personas capaces de enfrentar presión, error y mejora continua.
Ventajas del kendo
El kendo tiene ventajas claras:
- Es estructurado y seguro.
- Permite practicar combate real sin riesgo grave.
- Desarrolla disciplina mental y física.
- Facilita la motivación a través de grados y torneos.
Para jóvenes, el kendo es una puerta ideal al budō. Para adultos, el kendo es una herramienta para reenfocar la mente y el cuerpo.
¿Cuándo practicar kendo?
El kendo es ideal cuando buscas dinamismo, trabajo en equipo y retroalimentación constante. Si te motiva competir, medir progreso y entrenar con intensidad controlada, el kendo es para ti.
El kendo también es recomendable para quienes vienen de deportes y quieren un camino marcial con estructura clara.
¿Cuándo practicar iaidō?
El iaidō es introspección. A diferencia del kendo, el iaidō no se centra en el oponente externo, sino en el interno. El iaidō es para quien busca precisión, control del miedo y conciencia corporal profunda.
Muchos practicantes de kendo complementan su camino con iaidō para equilibrar velocidad con calma.
¿Cuándo practicar kenjutsu?
El kenjutsu es raíz. Aquí no hay puntuación ni armadura. El kenjutsu estudia principios de combate real, distancia, intención y lectura estratégica.
Quien practica kendo y quiere entender de dónde vienen las técnicas, encuentra en el kenjutsu respuestas profundas. El kenjutsu no reemplaza al kendo, lo explica.
Kendo y toma de decisiones
En el kendo, cada ataque es una decisión. Atacar mal es perder el punto. Dudar es perder la oportunidad. Por eso el kendo es una escuela de enfoque.
El kendo enseña a aceptar el error sin frustración, a ajustar estrategia y continuar. Esa mentalidad trasciende el dojo.
Miyamoto Musashi y el espíritu del kendo
Aunque Musashi no practicó kendo moderno, su pensamiento atraviesa la disciplina. En el Dokkōdō escribió:
“No tengas apego por nada.”
En kendo, apegarse a ganar genera tensión.
“Acepta todo tal como es.”
En kendo, aceptar el golpe recibido es parte del aprendizaje.
“No te dejes guiar por emociones momentáneas.”
En kendo, controlar el ego es tan importante como controlar la espada.
Estas frases resuenan cada vez que un kendoka entra al tatami.
Kendo hoy: jóvenes deportistas y adultos conscientes
El kendo es practicado por jóvenes deportistas que buscan competencia sana y por adultos que buscan claridad mental. El kendo no discrimina edad; exige actitud.
En un mundo acelerado, el kendo obliga a estar presente. No hay distracciones. Solo tú, el oponente y el momento.
Entonces…
La espada está prohibida desde hace mucho tanto en México como en Japón y en muchas partes del mundo. Pero como experto en procesos y toma de decisiones, el kendo me atrae porque te mantiene enfocado, te ayuda a estar relajado, a resolver el problema o conflicto, pero sobre todo a ser consciente de cada acto. Y además, te diviertes con tus compañeros mientras creces.
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